El número que se consigue en la ferretería viene estampado en una sola tipografía y en un solo tamaño. Este se corta: la tipografía, el formato y el material los escoge usted, y si es un conjunto o un edificio, todas las unidades salen del mismo archivo y quedan idénticas de la torre 1 a la torre 6.
Hay dos formatos que cubren casi todos los casos: horizontal de 20 × 10 cm y vertical de 10 × 25 cm. Cualquier otra medida se corta a pedido.
El material se escoge por donde va montada la placa. En fachada expuesta al sol y a la lluvia, acero inoxidable: no se oxida y no hay que repintarlo nunca. En pasillo interior, puerta de oficina o fachada bajo alero, acero al carbono con pintura electrostática, que sale más económico y permite cualquier tonalidad.
Se entrega con la fijación que necesite el muro: pegada directamente, con distanciadores que la separan de la pared —así proyecta sombra y se lee con más relieve— o con perforaciones para colgarla o sobreponerla sobre la fachada.
El calibre también cambia cómo se ve. Se trabaja normalmente en 18, 19 y 20, y se puede cortar en otro espesor si el diseño lo pide: más gruesa, el canto se marca más; más delgada, la placa se lee más liviana.
La pieza llega terminada y pintada, lista para instalar. Si prefiere que la instalemos nosotros, se cotiza aparte.
Siguiente paso
¿Lo quieres en otra medida?
Todo el catálogo se fabrica bajo pedido, así que ajustar medidas o acabados no es un extra: es el proceso normal.










