Un cupo estándar mide 2,5 metros de ancho y la estructura cubre luces de hasta 4 metros entre apoyos. Eso quiere decir que cada columna cae sobre la línea divisoria o en el perímetro, nunca dentro del cupo, y queda margen para abrir la puerta del carro sin tropezar con nada. No es un detalle menor: una columna mal ubicada obliga a maniobrar distinto todos los días, o directamente quita el puesto.
El canal y la bajante van incluidos. Suena a detalle y no lo es: una cubierta sin manejo de aguas escurre por el borde, y el borde queda justo donde la gente se baja del carro. Se resuelve en el plano, no improvisando un canal después del primer aguacero. Entre los dos cubrimientos, la decisión es de uso, no de precio. La teja termoacústica baja el ruido del aguacero y el calor del mediodía, y eso pesa cuando el parqueadero está pegado a la casa o debajo de una ventana.
El policarbonato deja pasar la luz y no oscurece el patio, pero transmite más calor y no amortigua la lluvia. En cubiertas largas se combinan: termoacústica sobre los carros y policarbonato en las franjas donde hace falta luz.
Siguiente paso
¿Lo quieres en otra medida?
Todo el catálogo se fabrica bajo pedido, así que ajustar medidas o acabados no es un extra: es el proceso normal.









