La planta no va sembrada en la base: va en su propia matera, apoyada dentro del aro superior. Esa separación es a propósito. Se puede cambiar la planta, sacarla a regar o reemplazar el contenedor sin tocar la estructura, y la tierra húmeda nunca queda en contacto permanente con el acero — lo que arruina las materas metálicas de una sola pieza en un año o dos de estar en un patio.
El aro se hace a la medida de la matera que usted ya tiene. El estándar es de 20 cm de diámetro, pero si la suya es de 18 o de 26, se corta para esa, sin costo adicional. Lo mismo con la base: 30 × 30 × 50 cm es el punto de partida, no una restricción.
Las cuatro caras constituyen la superficie de diseño. El patrón se corta a láser en lámina calibre 19 y se define con el cliente: la misma referencia sirve para una base sobria en la sala y para tres iguales en una terraza, con el mismo patrón o con tres distintos.
Sobre el acabado en crudo: se entrega tal cual, sin sellar. Es el acabado correcto para el interior o para quien quiere que la pieza tome su propia pátina con el tiempo. Si la base va a un patio o a una terraza descubierta y usted no quiere que se oxide, el acabado es pintura — esmalte o electrostática.
Siguiente paso
¿Lo quieres en otra medida?
Todo el catálogo se fabrica bajo pedido, así que ajustar medidas o acabados no es un extra: es el proceso normal.



