El óxido no es desgaste. Se provoca en el taller y se fija con barniz, que es exactamente la diferencia entre una pieza que se ve envejecida y una que se está dañando. Por eso la misma banca sirve en una terraza y en un recibidor: afuera el óxido no sigue avanzando, y adentro no mancha el piso.
La forma se repite en cada pedido; el dibujo de los costados no. El patrón se acuerda con el cliente y se corta sobre la misma pieza, así que dos bancas iguales de fábrica terminan siendo dos piezas distintas. Si ya tiene un patrón en mente, o quiere repetir el de otra pieza del taller, se puede.
Es el mismo criterio del panel calado y de la base para madera: la geometría la ponemos nosotros, el dibujo lo pone quien va a vivir con la pieza.
Siguiente paso
¿Lo quiere en otra medida?
Todo el catálogo se fabrica bajo pedido, así que ajustar medidas o acabados no es un extra: es el proceso normal.


